Asamblea FASyL ratifica Huelga General

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El Frente Amplio de Solidaridad y Lucha, en Asamblea de delegados y delegadas de las organizaciones que integramos este esfuerzo aprobamos la siguiente declaración:


DECLARACIÓN ASAMBLEA DELEGADOS FASyL


A un año de la fundación del Frente Amplio de Solidaridad y Lucha, delegados y delegadas de las organizaciones que integramos este esfuerzo de unidad y coordinación aprobamos la siguiente:


DECLARACIÓN


Reiteramos nuestro compromiso con la continuidad y desarrollo a corto y largo plazo del FASyL como estructura permanente que permite coordinar y potenciar todas las luchas del pueblo trabajador y las comunidades en Puerto Rico. Sabemos que el FASyL, como esfuerzo naciente, está muy lejos de ser perfecto pero, asumimos con entusiasmo la tarea de fortalecerlo y desarrollarlo.

El FASyL es una estructura abierta, democrática y sencilla. Deseamos invitar una vez más a todas las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, ambientales, de mujeres, defensoras de los derechos democráticos, y luchadoras contra cualquier forma de opresión, que aún no lo hayan hecho, a integrarse al FASyL. Nos comprometemos a facilitar ese ingreso de nuevas organizaciones a las estructuras del FASyL.


Reafirmamos como objetivo inmediato desarrollar una lucha conducente a revertir medidas, como la Ley 7 y las política de privatización encarnada en las Alianzas Público Privadas, entre otros mecanismos, con los que se pretende hacer pagar al pueblo por la crisis de una estructura económica que siempre ha beneficiado a la clase patronal y que no ha permitido el pleno desarrollo de nuestro pueblo.


Reiteramos, igualmente, el compromiso de luchar para evitar la aprobación de medidas similares en el futuro, incluyendo las que debilitan la protección del ambiente ante las agresiones de empresas que tan sólo se interesan por su ganancia privada a corto plazo, sin tomar en cuenta el efecto social y a largo plazo de sus acciones.


Insistimos en la denuncia de, y la lucha contra, todas las medidas que pretenden limitar los derechos, destruir las conquistas y hacer más precaria la vida de los trabajadores, tanto del sector público, como del sector privado, medidas que afectan de manera particularmente terrible a la juventud.


Insistimos que la organización sindical de los trabajadores y trabajadoras, tanto en el sector público como privado, es una pieza indispensable de cualquier sociedad democrática. ¡Sin respeto del derecho de los trabajadores y trabajadoras a organizarse donde sea que laboran no puede existir verdadera democracia! Sin esa organización, cada taller y oficina se convierte en una plena e irrestricta dictadura del patrono. Denunciamos ante nuestro pueblo la sistemática y constante operación de los sectores patronales para impedir el ejercicio de este derecho democrático fundamental por los trabajadores y trabajadoras de Puerto Rico, operación que, sobre todo en el sector privado, incluye el hostigamiento y el despido ilegal de trabajadores que intentan organizarse.


El FASyL está comprometido y ha iniciado la elaboración de propuestas de legislación y de política económica, laboral, social y ambiental que nos acerquen al Puerto Rico democrático, solidario y sustentable que queremos. Para esto es necesario el aporte de toda la experiencia, conocimiento y creatividad de nuestro pueblo. El FASyL invita a todos los científicos sociales, economistas, profesionales de diversos campos (salud, ambiente) y científicos naturales comprometidos con el bienestar social a colaborar con el FASyL en la elaboración colectiva de dichas propuestas.


Recordamos que es necesario aprender de la vida y de la experiencia. El FASyL recuerda a nuestro pueblo que la experiencia de décadas ha demostrado, una y otra vez, que los partidos dominantes en Puerto Rico están comprometidos con la defensa, no de las grandes mayorías, sino de una minoría adinerada y privilegiada.


Para detener y revertir la política del gobierno debemos contar con la participación creciente y activa de todos los sectores organizados, incluyendo todos los sectores sindicales del país, así como organizaciones comunitarias, estudiantiles, ambientales y luchadoras por los derechos democráticos. Esa movilización activa y militante puede tomar diversas formas, desde las más modestas y breves, hasta las más amplias y de mayor duración.


Ante un nuevo año de lucha que comienza, queremos destacar que la huelga general, como forma de resistencia que tiene como objetivo paralizar la actividad económica de un país, ha sido históricamente uno de los mecanismos de lucha que los pueblos han tenido y tienen a su disposición, cuando enfrentan gobiernos que han dado la espalda a las necesidades e intereses de la mayoría.


Reafirmamos igualmente que, como forma de resistencia que estremece a toda una sociedad, una huelga general no puede improvisarse ni puede verse como un evento aislado y definitivo. Una huelga general tan sólo puede ser el resultado de un intenso trabajo de movilización previo y de la combinación exitosa de una serie de factores. Tampoco puede verse como mero punto de partida o punto de llegada: es un momento, sin duda particularmente importante, de un proceso de lucha que ni empieza ni termina con ninguna batalla específica, incluyendo la huelga general.


Esta asamblea de delegados del FASyL, siempre con esos criterios en mente, se compromete a seguir trabajando para desarrollar todas las actividades necesarias que permitan dar continuidad a las luchas del pueblo trabajador y que, como parte de este proceso, lo habiliten para hacer uso del arma de la huelga general.


El FASyL considera que, para hacer posible un triunfo en esta lucha, es fundamental un compromiso consciente de las matrículas de los sindicatos con la perspectiva de lucha y resistencia activa, incluyendo la huelga general. Este compromiso exige la celebración de asambleas participativas y amplias y la aprobación de votos de huelga general. Esas asambleas, que deben combinarse con actividades constantes de protestas, difusión y movilización, deben conducir a asambleas conjuntas de delegados de diversas uniones y eventualmente a asambleas amplias de pueblo.


Lo mismo es cierto de aquellas organizaciones estudiantiles, ambientales, comunitarias cuya estructura y funcionamiento también les permite realizar asambleas de delegados o generales en las cuales se puede discutir el tema y asumir activamente la perspectiva de movilización, incluyendo la huelga general.


Por lo mismo, esta lucha no puede limitarse a las iniciativas de los sindicatos. Es necesario desarrollar estructuras, tanto los comités regionales del FASyL, como otros organismos locales o regionales, que permitan al pueblo que no está organizado en sindicatos participar activamente en un proceso de huelga general, apoyando a las empresas en huelga, paralizando actividades comerciales o de transporte, realizando actividades de difusión, y cualquier otra actividad que contribuya a paralizar la actividad económica.


Nos reafirmamos en que, una huelga general no puede improvisarse. Hay que elaborar un plan de desarrollo de la huelga general que identifique el modo y manera de movilizar a los sectores organizados para paralizar del modo más efectivo la actividad económica y productiva durante la duración de una huelga general, haciendo uso de diversas formas de resistencia (piquetes masivos, cortes de ruta, desobediencia civil, ocupación de centros de trabajo, etc.). Los objetivos de una huelga general, como los de cualquier huelga, deben definirse claramente.


Advertimos, como siempre ha ocurrido en el pasado, el gobierno así como los patronos que representa, intentarán derrotar al pueblo trabajador fomentando la división entre diversos sectores y organizaciones. Toda nuestra lucha, y una huelga general en particular, tan sólo puede lograr sus objetivos y derrotar esos intentos de división, si existe un firme compromiso de todos los participantes en el proceso, incluyendo la huelga general, a negociar con el gobierno como parte de un frente de lucha compartida y no a llegar a acuerdos aparte y al margen del movimiento más amplio.


Por tanto reconocemos la necesidad de lograr una verdadera coordinación de las actividades y demandas de las diversas coaliciones, centrales sindicales y sindicatos opuestos a la política del gobierno y la creación de un mecanismo para consulta y de toma de aquellas decisiones que puedan afectar a todos, como por ejemplo, cuándo iniciar o levantar una huelga, o cómo responder a propuestas del gobierno. En fin: no puede haber huelga general sin un comité coordinador de la huelga general ágil, representativo, democrático, con reglas de funcionamiento mínimas, pero acordadas y respetadas por todos.


El FASyL reafirma, por tanto, su compromiso, recogido en una resolución de su asamblea de fundación, a buscar los mecanismos que hagan posible esa coordinación necesaria, sin que en modo alguno subordinemos la intensificación del esfuerzo de construcción de sus estructuras y el desarrollo de su plan de trabajo al avance de ese proceso, que sabemos tendrá que superar dificultades cuya solución dependerá de la disposición de diálogo, no sólo del FASyL, la cual reafirmamos, sino de todos los sectores.


Ante todo nuestro pueblo, esta asamblea de delegados del FASyL reitera su convicción de que Puerto Rico no es una corporación, sino un pueblo. Afirma igualmente que la vida no tiene que ser como quieren los poderosos: no tiene que ser un viaje de inseguridad y pobreza para muchos, de violencia y desesperanza para otros. Pero cambiar la vida, demostrar en la práctica que somos pueblo y no mera corporación, depende de nosotros y nosotras, depende de nuestra capacidad de organización, análisis, y movilización. Ese es el compromiso del FASyL al comienzo de este nuevo año de resistencia y de lucha. Ante el sentimiento de impotencia: ¡Organización! Ante los intentos de dividirnos: ¡Unidad! Ante las agresiones: ¡Denuncia, protesta, resistencia, lucha! Ante los llamados a la resignación: ¡Confianza en nosotros mismos, esperanza y militancia! Esas fueron nuestras divisas en el 2009. Esas serán nuestras consignas en el 2010.


Aprobada en San Juan, Puerto Rico, a los 31 días de enero de 2010.


FRENTE AMPLIO DE SOLIDARIDAD Y LUCHA (FASyL)

(787) 724-6118, 6119, FAX (787) 724-6149
PO BOX 9063, SAN JUAN PR 00908