Policía
agrede miembros de la UTIER
ENÉRGICA
PROTESTA EN EL CAPITOLIO
Sobre
Ley Incentivos Industriales
Jorge Soto
16/mayo/2008
Una militante protesta
de la UTIER en El Capitolio fue llevada a cabo en la
tarde de ayer mientras la Cámara de Representantes en pleno
consideraba la aprobación de la nueva Ley patronal de
Incentivos Industriales. Los presentes en las gradas
mostraron su indignación ante lo que parecía una inminente
aprobación de la medida legislativa que ha sido condenada
por la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y
Riego. Según informes, al menos dos compañeros fueron
rociados con gas pimienta por un sargento mientras otros
policías trataron de desalojar de las gradas a miembros de
nuestra unión que se manifestaban pacífica pero firmemente
contra la aprobación de dicha ley. Ambos compañeros
tuvieron que ser atendidos en enfermería.
Tanto el Partido Nuevo Progresista
(PNP), como el Partido Popular Democrático (PPD) se han
manifestado públicamente en favor de medidas que contiene
esta ley y que favorecen al poderoso sector industrial en
menoscabo de derechos históricos de la clase trabajadora.
Esto ha sido denunciado insistentemente por la UTIER que ha
subrayado el carácter antiobrero de medidas como el llamado
"flexitime" y la privatización de la energía eléctrica. En
las vistas públicas celebradas por la Comisión de Hacienda
y Asuntos Financieros de la Cámara de Representantes el
pasado lunes 12 de mayo de 2008, Ricardo Santos-Presidente
de la UTIER, presentó la ponencia que recoge la
posición de la Unión en detalle. La misma se
encuentra en esta página cibernética.
Al parecer la votación sobre la
aprobación de esta ley quedó suspendida al alegadamente
presentarse enmiendas de última hora por la delegación PNP,
acción que los legisladores populares aparentemente
objetaron abandonado el Hemiciclo. Según informes
periodísticos, Víctor García San Inocencio cuestionó la
legalidad del proceso; posteriormente los trabajos
culminaron sin la aprobación de la llamada Ley de
Incentivos Contributivos. Sin embargo, no cabe duda que la
miltante protesta de miembros de la UTIER
provocaron la atención de la opinión pública denunciando
este frustrado atropello contra la clase asalariada y pobre
del país. Finalmente, José Aponte expresó que si para el 30
de junio del presente año no se aprobaba la
mencionada ley, los legisladores penepés no estarían
dispuestos a una sección extraordinaria para considerar la
medida. Tanto la matrícula de la UTIER como el resto del
movimiento obrero deben estar alertas y
movilizarse contra lo que a todas luces es una
ofensiva patronal para arrebatar más derechos a la clase
obrera facilitando la privatización de la energía
eléctrica.