MOVIMIENTO SOLIDARIO SINDICAL: EJEMPLO DE DEMOCRACIA Y MILITANCIA
Defendamos al MSS
Por César Antonio Rosado Ramos

 

“Es innegable que el MSS es una de las uniones de mayor democracia y militancia en Puerto Rico, con un proyecto clasista dirigido a la construcción de un país justo y equitativo. Pretender destruir el mismo y no centrarnos en dirigir nuestra embestida contra los patronos y el capital le hace un flaco servicio al movimiento obrero y al Puerto Rico que anhelamos construir.  ”

En la edición de noviembre-diciembre de 2009 del periódico Bandera Roja se publicó una nota bajo el título: Trabajadores luchan por democratizar Movimiento Solidario Sindical. Entre los asuntos señalados en el artículo se destacan los siguientes: a) unionados de tres talleres del MSS “presentaron casi 300 firmas solicitando una asamblea extraordinaria que se celebró el 14 de noviembre”; b) el presidente del MSS, José Rodríguez, desconoció lo resuelto por la asamblea; c) el presidente del MSS intenta “mantenerse en la dirección de la Unión aun contra la voluntad de los trabajadores”; d) “el representante de la matrícula de Crown Cork ante la Junta de Dirigentes fue destituido por José Rodríguez”; e) se ha distanciado la base del liderato de la Unión. Ante estas acusaciones es necesario aclarar lo ocurrido verdaderamente, las amenazas que acechan a este importante sindicato y que se visten con el noble discurso de la democracia, así como advertir sobre posibles situaciones de gravedad que se perfilan en el futuro inmediato.

  • El 18 de enero de 2009 se celebró una asamblea general del MSS en la cual se eligió la Junta de Directores actual. La vicepresidencia de la Unión estaba vacante y se eligió un nuevo vicepresidente. José Rodríguez y los demás miembros de la Junta fueron reelectos por unanimidad. Como siempre, el MSS celebró su asamblea con la participación de todos sus talleres. La asamblea enmendó la Constitución de la Unión para limitar los poderes del presidente y trasladarlos a la Junta de Directores. Esta medida contó con el apoyo de José Rodríguez, el mismo que ahora se acusa de querer mantener control de la unión.  Además, se estableció el término de tres años para la celebración de elecciones para todos los cargos electivos de la Unión. También se creó el Consejo Nacional de Líderes, cuerpo compuesto por representantes de todos los talleres de forma proporcional. Este consejo se encargará de las áreas neurálgicas del sindicato a través de tres estructuras: 1) organización, 2) propaganda y 3) movilización. La más reciente reunión de este consejo se celebró el pasado mes de agosto. El MSS es un sindicato democrático que no sólo permite sino que facilita y promueve la participación de las bases y esto incluye su derecho a remover líderes, siempre que ello se desarrolle de acuerdo a los reglamentos del MSS y en respeto a la voluntad de las mayorías. Es importante destacar que el taller de Suiza está en el MSS desde febrero y el de Indulac desde abril de este año, razón por la cual no participaron en la asamblea general del MSS.

  • La Constitución del MSS dispone que el 30% de los miembros de la Unión puede convocar a una asamblea extraordinaria. Scott Barbés, empleado del sindicato trajo a la Junta una solicitud de asamblea extraordinaria recogida en Indulac y avalada por 210 firmas (no 300 como se alega incorrectamente en el artículo antes citado). La solicitud tenía serias deficiencias. La más importante era la falta de notificación adecuada: no se especificó el motivo de la petición. De hecho, la mayoría de los que firmaron desconocían el propósito de la asamblea. La matrícula del MSS no podía saber el objetivo de los proponentes quienes mantenían en secreto su agenda. Aún así, la Junta decidió dar paso a la petición y convocó sin dilación la asamblea extraordinaria. Como los proponentes de la asamblea no establecieron el objetivo ni propusieron tema alguno para incluir en la agenda, la Junta determinó presentar un informe y abrir la discusión. Evidentemente, la asamblea era de carácter informativo, no deliberativo. Así lo entendió la matrícula del sindicato, a la cual los proponentes no habían indicado ningún otro punto para la agenda.

  • Con la participación de apenas 41 miembros de una matrícula de más de 600 trabajadores se celebró la asamblea el 14 de noviembre en el local de PROTSO-UTIER en Bayamón. La asamblea estaba compuesta por 40 miembros de dos talleres: Suiza e Indulac,  y por Domingo Hernández, el único miembro del taller de Crown Cork que participó. Es preciso aclarar aquí que Hernández no fue destituido de ningún cargo en la Unión.  A la asamblea no asistieron trabajadores de Interstate ni de Pepsicola, taller que agrupa a más de 300 miembros de la Unión. Sin duda esta pobre participación se debió a la poca claridad de cuáles eran los temas que los proponentes de la asamblea pretendían discutir o levantar. Desde antes de comenzar los trabajos, algunos de los proponentes de la asamblea impusieron a la asamblea un ambiente cargado de amenazas de violencia. El licenciado Manuel Rodríguez Banchs estuvo presente como abogado del MSS, a pesar de que este grupo lo ha descrito siniestramente como "abogado del Presidente".  Rodríguez Banchs, no bien se bajó de su automóvil fue recibido con una amenaza de muerte, dirigida además contra sus conocidas convicciones políticas: “hay que matar a este abogado socialista”. Una vez comenzados los trabajos un grupo vociferante pretendió imponer de forma estridente y violenta: a) un cambio de agenda, b) una moción decretando la deposición del Presidente, electo en enero, c)la restitución del empleado del MSS José Adrian López, quien fuera despedido en septiembre luego de haberse negado a representar a un trabajador en un caso de despido, y d) la celebración de nuevas elecciones para todos los cargos electivos. El señalamiento de la mesa sobre la petición y notificación defectuosas, evidenciado por la participación de 41 trabajadores de una matrícula de más de 600 y de que la asamblea no había sido convocada para esos propósitos aumentó la agresividad de los presentes. Amenazaron de muerte al presidente. La frase específica fue: “no te mato ahora mismo porque no tengo la pistola aquí, si la tuviera te la vaciaría encima canto e’ cabrón.” Al levantarse los trabajos, dada la evidente imposibilidad de conducir un debate sano en un ambiente perneado de estilos gansteriles, algunos de los proponentes de la asamblea bloquearon la salida del lugar con varios vehículos.  En medio de aquella situación, que nada tiene que ver con la democracia sindical ni de las bases, irrumpió en el lugar el ya mencionado empleado despedido, José Adrián López, quien evidentemente se encontraba cerca y listo para realizar esta intervención. El señor López no es ni miembro del MSS ni es empleado del MSS. Su presencia en la asamblea era por tanto irregular e indebida, independientemente de que su actitud fue de exacerbar los ánimos y reiterar las amenazas contra el liderato electo del MSS.  En ese momento se hizo evidente que se estaba ante un intento de secuestrar el MSS, o al menos algunos de sus talleres, para beneficio de individuos que pretenden convertirlos en su nueva base de operaciones. La presencia del señor López lo delata como uno, quizás el principal, de los instigadores de este intento de secuestrar al MSS.  Luego de terminados los trabajos y para tratar de mitigar esta grave situación, la Junta del MSS decidió no presentar querellas sobre este asunto.

  • Ante la situación surgida en la asamblea es necesario aclarar que José Adrián López laboró en el MSS como representante y organizador hasta septiembre de este año. Fue despedido del MSS al negarse a representar a un trabajador en un caso de despido en la empresa Suiza Dairy. Desde entonces ha desarrollado una incesante campaña de desprestigio contra el MSS. Su objetivo es evidente: intenta apoderarse del sindicato. En su defecto, esta persona ha manifestado su deseo de quedarse con dos talleres: Suiza e Indulac. Desea también que la Unión le entregue las cuotas cobradas hasta el presente en esos talleres. Presentar este intento de secuestrar dos talleres para instalarse como su líder como una lucha por la democracia sindical es un chiste de mal gusto. Para tales fines ya ha creado un nuevo organismo llamado Nueva Fuerza Sindical (NFS). Tras el discurso de democratizar al MSS, López manipula a un pequeño grupo de trabajadores que incluye destacadamente a la vieja dirección de la unión que precedió al MSS en Suiza. Resulta al menos lamentable que Bandera Roja se preste para este tipo de maniobra independientemente de las diferencias que puedan tener con José Rodríguez. Demás está decir que en el mencionado artículo se ofrece la versión de los hechos elaborada por López y sus aliados. Nadie se comunicó ni con José Rodríguez ni con Manuel Rodríguez para ver su reacción. El redactor del artículo, Carlos Fortuño no estuvo en la asamblea. ¿Quién fue su fuente de información?

  • El MSS es un sindicato que promueve y garantiza la democracia sindical. Hace todo lo posible por asegurar la participación de la mayoría de los trabajadores en la toma de decisiones. Pero no puede ceder ante maniobras de secuestro, amenazas de muerte, e intervenciones irregulares en sus asambleas de personas que no son ni miembros ni empleados del sindicato. El MSS no tiene líderes infalibles y por lo mismo existe plena libertad para criticar y debatir. Pero no existe derecho a que minorías impongan su voluntad violando reglamentos y el más mínimo sentido de democracia. Lamentablemente, luego de la asamblea los estilos gansteriles y las presiones indebidas se han intensificado. A la vez que Bandera Roja publica el artículo con las tergiversaciones que hemos mencionado, el grupo que instigó los incidentes de la asamblea se ha movido para intentar intimidar a los abogados del MSS. Han convocado un piquete frente a sus oficinas para el 2 de diciembre. Como indicamos, el MSS está abierto al debate y a la crítica, pero no cederá a presiones de este tipo.  Reiteramos las preguntas que deben preocupar a todo sindicalista honesto y comprometido en Puerto Rico: ¿es democrático que un grupo de 40 trabajadores de una matrícula de 600 deponga al presidente de la Unión? ¿Es democrático que personas que no son ni empleados ni miembros de una Unión intervengan en una asamblea? ¿Es democrático destruir un sindicato si no se consigue un empleo de vuelta? ¿Es democrático exigir la entrega de dos talleres bajo el chantaje de levantar calumnias públicamente? ¿Vamos a permitir este funcionamiento que corroe el sindicalismo en Puerto Rico?

Ante las amenazas lanzadas en la asamblea, específicamente contra el compañero Manuel Rodríguez, cuyo compromiso con la defensa de los trabajadores, los desposeídos y el ambiente no necesita explicación, y conociendo la trayectoria pasada de algunas de las personas conectadas con este intento de secuestro sindical, no tenemos otra opción que advertir sobre posibles agresiones contra este y otros compañeros o sus allegados u oficinas. Responsabilizamos a este sector, y a sus dirigentes conocidos, de cualquier agresión contra cualquier miembro del MSS o sus abogados y de cualquier daño ocasionado a las oficinas del MSS o a la oficina de sus abogados. Además, hacemos un llamado al movimiento obrero y a las organizaciones progresistas para repudiar este tipo de maniobra y desterrar los estilos gansteriles de nuestro movimiento. En este momento debemos apoyar al Movimiento Solidario Sindical frente a la agresión de quienes anteponen sus intereses a los intereses de las trabajadoras y los trabajadores. 
Es innegable que el MSS es una de las uniones de mayor democracia y militancia en Puerto Rico, con un proyecto clasista dirigido a la construcción de un país justo y equitativo. Pretender destruir el mismo y no centrarnos en dirigir nuestra embestida contra los patronos y el capital le hace un flaco servicio al movimiento obrero y al Puerto Rico que anhelamos construir. 

 “El MSS es un sindicato que promueve y garantiza la democracia sindical. Hace todo lo posible por asegurar la participación de la mayoría de los trabajadores en la toma de decisiones. Pero no puede ceder ante maniobras de secuestro, amenazas de muerte e intervenciones irregulares en sus asambleas de personas que no son ni miembros ni empleados del sindicato… el MSS está abierto al debate y a la crítica, pero no cederá a presiones de este tipo.”